—Señor Guzmán, ¿está bien? —alguien preguntó en voz baja.
Walter negó con la cabeza y se encaminó hacia la puerta de la sala de reuniones. Escuchó al comisario decir: —Hay muchas edificaciones abandonadas en los alrededores. Empezaremos a buscar en ellas para ver si la han llevado a alguna.
—Asegúrense de que sus celulares estén encendidos en todo momento. No queremos que los secuestradores no puedan comunicarse con nosotros.
Walter murmuró suavemente: —Edificaciones abandonadas.
Había muchas ed