Mariana, que estaba tranquila, se puso nerviosa al escuchar esto.
Su cuerpo tembló ligeramente.
Paco dijo: —¡Cuidado, chica! No vayas a caerte tú sola.
Mariana de verdad quería llorar.
Quería hablar.
Paco lo notó.
Él preguntó: —¿Quieres contactar a Walter?
Mariana negó rápidamente con la cabeza.
Paco, sorprendido: —¿No quieres decirle a Walter que te secuestraron?
Mariana asintió.
Paco, aún más sorprendido: —¿Por qué?
Mariana pensó, ¡esto era difícil de explicar!
Paco: —¿No es esta una buena opo