Serafín le entregó el menú a Mariana y conversó con el camarero: —Es muy romántico y tiene buen gusto para elegir lugares.
—Sí, además, esta vez es la chica la que propone matrimonio al chico —reveló el camarero con seriedad a Serafín.
Serafín estaba sorprendido: —¿La chica propone matrimonio? ¿Tan valiente?
Cuando Mariana escuchó esto, levantó la cabeza y miró al camarero por un momento.
Resultó que era la chica quien proponía matrimonio.
Pero no fue sorprendente: los tiempos habían cambiado y