En la mesa, Nerea miraba sonriente a los dos y preguntó: —¿Cómo estaban últimamente?
—Muy bien —respondió Walter.
Mariana comía en silencio, con la cabeza gancha. En realidad, la anciana sabía perfectamente cómo estaba su relación.
—Sí, muy bien, hasta yo vi las noticias —Nerea sonrió y agregó—. ¡Ay, me sonrojé al verlas!
Al escuchar eso, Mariana se detuvo mientras masticaba, deseando encontrar un rincón donde esconderse.
¿Qué se siente que los mayores vean tus fotos íntimas?
¡Es como correr des