Capítulo 126
Walter, al ver a ese hombre, sintió cómo su furia contenida estaba a punto de estallar. —¡Lárgate de aquí!

Gritó tan furiosamente que asustó a Mariana, quien no pudo evitar sentir lástima por el inocente extraño.

El hombre, desconcertado, no tenía idea de cómo había ofendido a ese pez gordo. Pero, considerando la posición de Walter, no tuvo más opción que darse la vuelta y marcharse.

Mariana empujó a Walter y le sonrió, desafiándolo: —Tú sabes que me atrevo a hacerlo.

Dicho eso, caminó decidida
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP