Yahir no pudo esperar a que llegara Joaquín; decidió liderar el equipo y entrar al almacén primero. Joaquín, a través del auricular, le recordaba que no fueran impulsivos, que la impulsividad era el enemigo.
—Primero vamos a buscar al señor Guzmán —dijo Yahir, con su propia estrategia en mente.
Walter estaba atrapado en la segunda línea de defensa; en ese momento, él debía estar más ansioso que nadie. Estar viendo ese televisor y saber cada movimiento de Mariana era casi como una condena a muert