Al escuchar eso, Jacob, de manera involuntaria, presionó el claxon. El sonido del auto hizo que tanto Yolanda como él se despertaran un poco.
Jacob soltó una risa y le preguntó a Yolanda.
—¿Es en serio?
—¿Por qué estás tan contento? Ella dijo que tú me mantienes, y eso no es un buen comentario para ninguno de los dos —Yolanda puso una cara de desdén.
Jacob frunció el ceño, pero no le dio importancia. —Vaya, si realmente pudiera mantenerte, sería un honor para mí.
Yolanda era una persona tan fría