Al escuchar eso, ambos se quedaron atónitos. ¿Qué?
—¿Yolanda no se sintió bien esta tarde? —preguntó el director.
—Sí —respondió Jacob con una leve sonrisa.
Su tono era tranquilo, sin reproches ni insinuaciones de querer llevarse el crédito. Sin embargo, Yolanda había venido a ayudar sin recibir pago, y su esfuerzo debía ser reconocido por el director y el productor.
Fue en ese momento que Yolanda se dio cuenta de la profundidad del carácter de Jacob.
—Pero ahora ya está todo bien, ¿verdad? —pre