En Mesoluz había muchos turistas. Al salir del hotel, se podía ver a una variedad de viajeros. Mariana y Yolanda caminando juntas llamaron la atención de varias personas.
Aunque Walter y Jacob llevaban gafas de sol y parecían bastante discretos, había algo en su presencia que resultaba imposible de ocultar. Los transeúntes no podían evitar murmurar al verlos pasar.
Mariana y Yolanda decidieron entrar a una tienda de lujo y se sentaron en la zona de descanso a charlar, lo que hizo que las vendedo