—Ella siempre pone a los demás en primer lugar y a sí misma en segundo.
Por eso, decidió ceder su lugar a Jimena para entrar a la facultad de medicina y ha evitado competir durante todos estos años.
Cuanto más acertadamente hablaba, más tristeza sentía Tobías.
Mariana era así. Tenía un gran sentido de responsabilidad y no se valoraba a sí misma. Cuanto más así era, más duro se volvía su camino. El destino la maltrataba sin piedad.
Tobías suspiró y dijo con calma: —Y hay algo más, Mariana es muy