Su figura se alejaba con decisión, llena de frialdad. Eduardo se quedó en la puerta del ascensor, sintiéndose miserable.
Estaba claro que era el territorio de Grupo López, su propio terreno, pero se sentía como un perro, observando a Walter alejarse. En estos tiempos, el poder realmente lo dominaba todo.
Simón seguía de cerca a Walter y le preguntó: —Señor Guzmán, ¿cuándo vamos a actuar?
—Ahora —Walter respondió con una mirada gélida.
Desde ese momento, Grupo Guzmán y Grupo López irían por camin