—Sí, eso es —respondió Mariana mientras subía las escaleras junto a Tobías.
—¿Quieres que te consiga una invitación, papá? —recordaba que a Mariana le gustaban las joyas.
—No es necesario, Yolanda no tiene tiempo para ir, yo voy en su lugar.
—Está bien, está bien. ¿Y Yolanda, sigue ocupada?
—Por supuesto, te cuento que regresó especialmente para tu cumpleaños.
—¿Oh? Yo recordaba que había tomado un descanso y justo coincidió.
—Jajaja, papá... no lo digas tan claramente.
...
En la exposición de J