¡Ding! El teléfono de Yolanda sonó.
Mientras Mariana servía comida, miró sin querer el remitente del mensaje en el teléfono de Yolanda.
—¿Jacob? —Mariana se inclinó un poco, sorprendida—. ¿Aún tienes contacto con él? ¿Firmaron el contrato?
Yolanda asintió: —Sí, el contrato ya está firmado y el anuncio también se ha grabado. Pronto será oficial.
Así que…
Ahora Jacob era su patrocinador.
—Realmente no quería firmar con Jacob, pero no hubo más remedio. ¿Me entiendes? —Yolanda extendió las manos.
La