Yesenia frunció el ceño, sintiéndose especialmente molesta.
Si su padre no la apoyaba, era evidente que el resto de la familia tampoco lo haría.
Efectivamente, Mariana era la hija biológica de la familia Chávez, y ella era la favorita.
Que la hubieran adoptado ya era un gran favor que le había hecho la familia.
Con la cabeza baja, Yesenia se limitó a comer en silencio.
Catalina intervino: —Vamos, chicos, coman más. No se tomen en serio las peleas entre ustedes.
—Así es. Aunque Yesenia es la hija