Koldo preguntó con curiosidad: —¿Oh?
—Fui yo quien primero se enamoró de él —Mariana sonrió, ya podía hablar con calma sobre su relación con Walter.
Suspiró y miró por la ventana. —Señor Ortiz, perdí la apuesta.
—Quizás para ti en ese momento fue una derrota. Pero para la persona que eres ahora, una buena vida apenas comienza. Cuando un hombre empieza a arrepentirse, ya has ganado —Koldo levantó una ceja, con una expresión seria.
Mariana giró la cabeza para mirar a Koldo. ¿Es así?
Koldo asintió.