Simón se volvió hacia Walter.
Se consideraba la persona que mejor conocía a Walter, pero nunca imaginó que en ese momento, frente a tantos periodistas, él diría que realmente se arrepentía.
Lo más sorprendente era que, justo antes, Mariana había rechazado las preguntas de los reporteros.
¿No significaba eso que Walter se estaba rebajando a servir de perro faldero?
Los periodistas guardaron silencio durante unos segundos, pero pronto preguntaron: —¿Qué hizo que se arrepintiera? Si no recordamos m