Mundo ficciónIniciar sesiónLa joven empezaba a desesperarse, mas no quería formar un alboroto y que todos allí se enteraran de su adicción, tenía que calmarse y si el ejercicio como decía Tomás funcionaba en ella sería una gran ayuda. Bajó de la cama y puso sus manos en su cintura.
—¿Qué hago? —inquirió.
—Veinte sentadillas.
Le parecía absurdo, su mente solo recorría el trayecto que deb&iacu







