El día que le dijeron que no podía tener hijos fue, a la vez, el más feliz y el más triste de su vida. Noah había pasado por una montaña rusa emocional. Justo cuando él y Savannah llegaron a Florida, les informaron que Sophia y Ava habían sido expulsadas de su casa.
Aquellos vecinos insensibles de repente se volvieron muy atentos al darse cuenta de quién tenían enfrente. Parecía que cada vez que Noah encontraba una pista sobre el paradero de Sophia, esta se desvanecía casi de inmediato.
Era un