"Addison y Aiden Whyte, pórtense bien, ¿de acuerdo? Mamá se va a trabajar, así que su abuela los llevará a la escuela". Sophia reunió valor para decirles a sus hijos qué hacer, cuando en realidad ellos elegían lo que querían. No podía creerlo, ya tenían cuatro años.
Parecía que el tiempo había pasado volando; daría cualquier cosa por poder tenerlos en sus brazos y cantarles canciones de cuna otra vez. Su hijo, Aiden, era la viva imagen de su padre; era muy guapo. Cada vez que dejaba a los niño