"Savannah", susurró Noah, "¿estoy alucinando?".
"No, yo también la veo".
"¿Sophia?". Noah se quedó mirando a la mujer frente a él. Su cabello no era rojo y estaba más liso de lo que recordaba. Se veía hermosa, de una manera que no podía describir. Su corazón estaba lleno de incredulidad. La había buscado sin descanso durante cinco años, y aquí estaba.
Se quedó boquiabierto mientras la veía caminar con gracia por el etéreo salón donde se celebraba el evento. Parecía una princesa mientras sus ojo