Capítulo 41: En las cocinas.
Narra Ithiliel:
Aquella tarde estaba transcurriendo tranquila; les pedí a mis nuevos y preciosos escoltas que me acompañaran al rio para remojar mis pies en el agua helada. Farkas, Hati, y Varg, eran niños muy inteligentes; me fue sencillo comprender porque a Arien le agradaron tanto. Eran, además, muy animados, con un sentido del humor brillante e inocente, y en su presencia lograba sentirme muy cómoda.
—Entonces, señora Ithiliel…, ¿Usted será la luna del Alfa Arien? — me cuestionó Hati con in