Capítulo 40: Lo mas sagrado para un hombre.
Narra Arien:
—Cumpliremos con lo que nos ha pedido, mi señor. — me dijeron los pequeños Farkas, Hati, y Varg.
En ese momento, sin embargo, vi a Ithiliel aproximándose hacia nosotros. Los niños habían comprendido las órdenes exactas que les había dado en caso de que algo terminara ocurriendo.
—Buenos días, Alfa Arien, niños, ¿Me has mandado a llamar? — Ithiliel me cuestionó.
Yo asentí, y acercándome a ella junto a los niños, les indiqué que la saludaran.
—Buenos días señora Ithiliel, somos Farkas