Capítulo 161: La sombra que no muere.
Narra Eltarién:
Corrí como un cobarde, lo admito.
Yo, Eltarién Roux, medio hermano de sangre y cazador de bestias por derecho de sangre, hui hacia los bosques prohibidos con el corazón latiéndome en la garganta y el sabor metálico de la humillación en la boca. Mis hombres —los veinte cazadores humanos que habían jurado lealtad a Arlen Solarion— me pisaban los talones, jadeando, tropezando entre raíces retorcidas y niebla espesa que olía a muerte antigua.
Pero no era el miedo a los lobos lo qu