Capítulo 160: La primera sangre en las ruinas.
Narra Arien:
El acero cantó antes de que el sol terminara de esconderse.
Yo, Arien Solarion, estaba en el patio derruido de la vieja mansión cuando el primer grito de traición rasgó el aire. Sabía que esto llegaría. Lo había olido en el viento desde que cruzamos el río, y desde que mi tío llegó a mis tierras jurándome lealtad bajo un deseo falso de ayudarme con esta guerra: el olor a ambición podrida, a promesas rotas. Mi tío Arlen había estado demasiado callado estas últimas semanas, demasiad