Una hora después Damien seguía acostado con su cabeza en mi pecho y su mano en mi vientre acariciándome suavemente mientras sus ojos estaban cerrados y mi mano acariciaba su pelo.
Sabia que darle esa noticia lo mataría y que debía prepararme y esperar su peor reacción pero hasta ahora solo había llorado, me había abrazado y me había dicho lo mucho que lo sentía por haberme dejado sola, sabia que no podía culparlo por eso, no tenia derecho a hacerlo porque no recordaba mucho al respecto más que