Capítulo 27.
Capítulo 27.
Amira observa lo feliz que está, trata de ignorarlo y se va al baño a cambiarse, donde sonríe feliz. Lo hace feliz, su bebé lo trae loco; ella le está dando la felicidad que él desea mientras que él la está matando por dentro. Esto no era lo que ella quería; lo que imaginaba era totalmente diferente de lo que sería esto. Amira no puede evitar llorar; realmente una vida crece en ella. Acaricia su vientre con nostalgia mientras llora en silencio y se detiene bajando la mirada cuando