Capítulo 45.
La inglesa caminó detrás de la mujer que no tenía intención de esperar a nada y su velocidad al caminar era la de alguien que sabía a dónde dirigirse.
Grettel no esperó a ser invitada al apartamento, entrando directamente al lugar con una llave que sacó de su bolsillo. Un claro indicio de quién era el encargado de haberla enviado. Una chica de postura rígida caminaba detrás suyo, cómo si estuviera dispuesta a recibir una bala por su jefa.
—Tienes cinco minutos para estar vestida, calientas d