Capítulo 200.
En cuanto escuchó el saludo de la mujer, el sujeto de traje impecable y con un sólo guante la detalló. Había pospuesto esa visita desde hacía semanas, por una u otra razón. Pero jamás dejaba las cosas sin terminar y eso no cambiaría ahora.
El último ratón trató de convertirse en gato, y eso lo retrasó un poco, pero había llegado a la cita.
—Doctora —respondió él con un leve asentimiento de cabeza mientras se sentaba—. ¿Hoy sí confía en que le diga algo útil?
Ella sonrió brevemente. Indicando q