Capítulo 171.
El castillo de los Bonneville siempre fue la base de muchos secretos, entre las paredes adornadas por pulcros tapices y candelabros antiguos que no dejaban morir el legado de su linaje. Era un refugio para quienes sabían moverse entre la oscuridad y el silencio. Aquellos que no pedían permiso para ocuparlo, sino que lo reclamaban con la naturalidad de un espectro que regresa a su tumba.
En una de las habitaciones más alejadas del ala este, donde las visitas no se aventuraban y los pasos se vol