Capítulo 142.
Cada uno de los médicos se enfocó en acelerar el proceso, atendiendo cada uno de los mandatos del médico a cargo. Debían asegurarse de que no habría consecuencias graves tras su despertar, especialmente considerando la gravedad de sus heridas.
Los monitores registraban cada latido, cada cambio en su respiración, mientras el equipo revisaba meticulosamente su estado. El bazo había sido uno de los órganos comprometidos tras la lesión, y aunque habían logrado estabilizarlo en la cirugía, aún exist