Mundo ficciónIniciar sesiónLizzi, presa del terror, intenta incorporarse retirando inmediatamente la mano del ardiente y grueso sexo de Lori.
—No, por favor —suplica con voz ronca el fénix evitando que quite su mano y apretándola contra su erección aún con más fuerza—. Sigue, tócame más… —dice su compañero—. Lizzi, más, por favor… —vuelve a repetir él.
La druida casi no podía moverse de la impresión. Su cara ardía como si estuviese a punto de entrar en combustión en cualquier momento y su propio sexo es







