Mundo de ficçãoIniciar sessãoRENEDEL
Un ligero movimiento hace despertar al elfo de su corto sueño después de la comida. Lizzi se había sentado en el sillón de enfrente para también descansar antes de su sesión vespertina. Maya, quien en esos momentos estaba entre sus brazos dormido y echando una pequeña siesta, lo abraza envolviendo su cintura ante su movimiento y él sonríe sin poder contenerse.
—Lo siento, señor. ¿Le he despertado? —inquiere la druida en voz baja al verle con los ojos abiertos.







