Mundo ficciónIniciar sesiónEl hambre le hacía estragos y su cuerpo estaba muy débil ya. Cayó sobre la grama y lloró por la frustración.
—Arthur... —balbuceó antes de cerrar sus ojos.
(...)
—¿Dónde está? —Arthur buscaba desesperado, su habitación estaba desordenada y con las gavetas abiertas.
—¿Qué pasó aquí? —Anabela se







