a la salida del club, Wilfred con Andres en brazo se ve rodeado por unos fortachones, que le piden que les entregue al chico.
Wilfred le dice que se aparten de su camino, pero estos maleantes no tienen otra intención que arrebatarle el joven a la fuerza.
Wilfred en un parpadeo derriba a todo los hombres que le habían rodeado, fue casi imperceptible lo que había hecho, continúa caminando en dirección del parqueadero...
Cuando es interceptado nuevamente en esta ocasión por maestros en art