El cazador del sigilo de la noche.
Rodo hace una llamada telefónica donde pide al sigilo de la noche que le envíen al cazador, mientras acampan en el lugar y prenden una fogata.
pasada media hora llega un hombre con nueve perros todos los caninos estaban bien nutridos y su apariencia de gran tamaño y con aspecto feroz.
el cazador era alto, de aspecto delgado y con una nariz bastante pronunciada.
saluda a Rodo como su superior.
Rodo ocupaba el cuarto lugar entre los tenientes siendo un rango de bastante respeto en la