Sonrío, porque siempre que quiero miro en la pantalla de mi teléfono las dos cámaras y todo está bien con mi esposa… o por lo menos, igual. Así que, puedo concentrarme en ver al maldito hombre lobo que me ayudará a saber los traidores que debo eliminar.
— Entonces, tonto del demonio, ¿va a decirme algo al respecto? — pregunto y él desperdicia su energía intentando abrir una puerta que solo yo puedo hacer.
— ¡Debes abrirte, maldita puerta! ¡¿Acaso no notas cuál es tu función?! — grita el pobre t