Punto de vista de Juan
Lino se había asegurado de que me adaptara bien a la empresa. Me había dado los requisitos y un buen número de guardaespaldas.
No sabía qué decir cuando salía y notaba que alguien me seguía. Era bastante incómodo. No solo eso, me había aislado del resto de la empresa, permitiéndome usar solo un ascensor aparte. Era realmente asombroso. Un hombre que parecía no soportar mi presencia había dado un giro de 180 grados desde que tuve un hijo. Aunque hubo momentos en que parecí