—¡Señora! ¡Por fin ha regresado!
Marina rara vez veía a Carmen tan emocionada. Era evidente que había sufrido mucho en casa estos días.
—Carmen, ¿está Sergio en casa?
—Sí, ¡está en casa! Pero...
Carmen dudó un momento y luego dijo:
—Además del señor, también está aquí esa mosquita muerta.
Al mencionar a Sofía, Carmen apretó los dientes con rabia, mostrando cuánto la detestaba.
Marina no se sorprendió al saber que Sofía estaba allí. Sin embargo, le sorprendió que, después de la intervención de l