Sandra, consciente de la culpa de su propio hijo, no tuvo más remedio que proteger a Lemus, mientras desesperada sollozaba sin control. A un lado, Xavier observaba con frialdad la escena que se desarrollaba ante él.
Daniel dirigió su mirada a Xavier y le dijo:
—Señor Duarte, entiendo su punto de vista. Pero esto es un asunto de familia, ¿podría…?
Xavier se levantó. Desde el principio, no tenía la intención de causar problemas a la familia de Marina, simplemente temía que Daniel no tuviera la su