El aire estaba cargado de electricidad y energía pura. Cada paso de Ciel sobre la tierra temblaba bajo el peso de la marca del eclipse, que brillaba con un rojo intenso, más viva que nunca. Azrael se encontraba frente a ella, rodeado de un aura de sombras y fuego, su mirada fija y calculadora, evaluando cada movimiento.
—Portadora del eclipse —dijo, su voz grave resonando entre las montañas—. Has crecido… pero hoy enfrentarás la verdad de tu poder. Hoy sabrás qué significa dominar la marca.
Cie