Mundo ficciónIniciar sesiónGreta caminaba rápido por el sendero que llevaba de regreso a la casa de la manada.
La noche era fría, pero el calor que tenía en el pecho la estaba asfixiando.Su respiración estaba temblorosa.
Su mirada fija en el piso.Y su corazón… un desastre de emociones que ella no quería reconocer.Bark habló primero.
—Greta… detente. Estás caminando como si alguien te persiguiera.
—Estoy bien. —mintió ella apretando los puños—. Solo quiero llegar a casa.
—No. Estás celosa. Y estás tratando de escapar de eso.
Greta se detuvo de golpe.
Respiró hondo.Pero no respondió.Bark continuó, su voz grave pero suave:
—Te vi mirarlo, Greta. Te vi sentirlo. Te vi arder cuando él abrazó a esa hembra.
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