Parte 3. Capítulo 4. El hombre de hielo
Esa noche, Jonathan se esforzó por mantener una actitud templada mientras cenaba con sus padres, pero al terminar, enseguida se inventó la excusa de que debía reunirse con el resto de los guerreros para marcharse y dirigirse a la casa de Javier. La impaciencia le tenía ganada la batalla.
Manejó hasta el hogar de su hermano sin poder evitar que los nervios lo atormentaran. Sabía a qué se enfrentaría y aunque se consideraba un hombre de personalidad fuerte y precavida, no estaba seguro de contar