Parte 3. Capítulo 5. La fiesta
Atravesaron en silencio los extensos sembradíos de cacao. Jesenia miraba de reojo y con anhelo la forma en que las grandes manos de Jonathan se aferraban al volante del auto, sosteniéndolo con firmeza.
Ansiaba sentir alrededor suyo el agarre de sus dedos, que a la distancia se notaban fuertes y ágiles.
Suspiró hondo, odiándose a sí misma por esa sensación de ansiedad y hambre que la embargaba. Siempre había sido atrevida y osada con los hombres, pero con Jonathan sentía temor. Una emoción que l