Parte 3. Capítulo 23. Lucha por mí
—¡Cobarde! —El grito de Jesenia lo detuvo, pero no fue capaz de darle la cara—. ¡¿Eso es todo?! ¡¿Sientes algo por mí, pero ahora no tienes tiempo para luchar?! —exclamó con lágrimas en los ojos.
Jonathan se giró con lentitud, demostrándole su desconsuelo.
—Necesito tiempo para acostumbrarme a tu forma liberal de vivir, a controlar mi temperamento, a dedicarte mi vida entera para hacerte feliz, a llevarte a cada rincón de esta tierra para que la conozcas y disfrutes, a amarte cómo te lo mereces