Los días previos a la cena de negocios transcurrieron en una tensa calma dentro del ático. Alessandro y Elena apenas cruzaron palabra, limitándose a breves intercambios informales cuando el espacio compartido los obligaba a coincidir. Sin embargo, la tarjeta de crédito negra descansaba ahora en el bolso de Elena, habiendo saldado de golpe las cuentas médicas del hospital y garantizado el tratamiento intensivo para su madre, un alivio que le devolvió a la joven una tranquilidad que no sentía des