Mundo ficciónIniciar sesiónEso es lo que el CEO se preguntaba.
¿Con cuantas mujeres me había acostado quedando satisfecho como he quedado con la mujer que había ahora en aquella cama? creo que ninguna, sabiendo que esa mujer iba a representar algo más que una noche loca con su cuerpo desnudo encima y debajo de mi, mientras la escuchaba gemir y gritar por el placer que yo le estaba dando, ya que tenía la sensación de que algo más nos tenía preparado el futuro, pero no sabia el que.
Cuando por fin abrí los ojos, vi la sonrisa de mi amigo dibujada en sus labios de su feo careto, mientras se sentaba en una de las sillas que había enfrente de mi mesa, cruzando sus brazos, temiendo que lo que seguía por su parte, era una especie de interrogatorio incesante
— Dime que hicistes anoche, dime que no te acostaste con esa mujer virgen — me interrogó
Yo sabia de que estaba hablando, pues anoche el hombre que intentó aprovecharse de aquella mujer, también era amigo nuestro y sabía que pronto se lo diría a Carlos
— ¿Qué es lo que se supone que he hecho? — pregunte, como si no supiera de qué me estaba hablando
— Vamos David, sabes muy bien de qué estoy hablando, anoche yo también estaba con vosotros en aquel club y se que te quedastes en aquel cuarto con aquella chica — me dijo viendo una pícara sonrisa en sus labios
— Ahora Jhon y tú ¿os dedicáis a espiar todo lo que hago? — le pregunté a mi amigo algo molesto por su comentario
— Mira David, no te voy a perdonar nunca que no me cuentes que paso después de marcharse Jhon de aquel cuarto, aunque sabes que me puedo enterar de todo por él, pero confío en que tú mismo me lo vas a contar — me dijo Carlos
— ¿Quieres una noticia en exclusiva? ¿Es eso lo que quieres que te diga? pues no tengo noticias que dar — respondí
— Ya y yo soy eunuco, ya que tienes en tu cara una sonrisa que parece que seas algo idiota — me dijo haciendo que sonriera aun mas
Sonreímos los dos ya que estaba claro que a Carlos no se lo podía ocultar por mucho tiempo, asi que me sente recto en mi asiento sin dejar de mirarnos mi amigo y yo, dejando que el lo dedujera por sí mismo, ya que Carlos me conocía muy bien
—- Joder, si que lo has echo, te has acostado con una virgen, que suerte que tienes David, y por favor si la vuelves a ver, preguntale si tiene a alguna amiga o conocida que tambien sea virgen, tiene que ser lo mas hacerlo con una mujer asi — me dijo Carlos, demasiado euforico
Sin dejar de mirarnos, me encogí de hombros, aunque en verdad no me sentía orgulloso por haberme acostado así de esa forma con aquella muchacha ya que sabía que estaba bastante bebida y esa no era mi manera de conquistar a una mujer para pasar una sola noche con ella. Pero si que aquella muchacha, me había llegado bastante a mi interior como para considerarla algo más que un simple divertimento y una simple conquista, ya que no podía dejar de pensar en ella desde que me marché de aquel hotel.
— ¿Cómo ha sido? ¿Fue buena en la cama?, cuenta algo que me tienes muy intrigado — me dijo
— ¿La verdad? — le dije sonriendo– ha sido la mejor noche que he pasado con una mujer, — respondí
— Venga David que somos mas que amigos, cuentame algo mas, me supongo que follar con una virgen tiene que ser lo más para una playboy como nosotros, pero quiero saber mas — me dijo mi amigo
— Ni hablar Carlos, no voy a decir nada más, solamente que ha dejado una buena huella en mi y ojala la volviera a ver otra vez — le dije queriendo terminar la conversación
—- Vamos David, siempre nos lo hemos contado todo, no vengas ahora haciéndote de vergonzoso, tu no eres asi
— Pues ahora mismo, lo soy, un caballero nunca habla mal ni cuenta cosas de una dama, así que no esperes que te diga nada mas — le respondi, cansado ya de sus emociones
— Venga por favor, ¿De dónde ha salido esa mujer? en la época que estamos, pocas mujeres son virgenes, además de que era demasiado guapa para ti — me dijo mi amigo
— Carlos ¿de verdad que lo quieres saber? — pregunte ya cansado por sus insistencias
— Por supuesto que sí, cuenta ya cabron
— Te va a dar mucha envidia, te lo advierto y no quiero perder a mi mejor amigo por eso — respondí
— No te preocupes por eso, creo que podré vivir con la culpa de que te he obligado a contarme cosas intimas de mi amigo
— Está bien, después de la reunión que tenemos, te invito a comer y te cuento todo lo que desees saber, ¿entendido? — le dije riéndome, al ver la cara de desilusión que tenía mi amigo Carlos
— Solo dime una cosa David ¿vas a volver a verla? — me pregunto
—- Si contrato un detective para buscarla y saber donde vive y quien es, no te digo que no, pero primero tendré que saber quien es, aunque no me parece muy buena idea volver a verla, — respondí muy serio
— Podemos ir al club donde la conocistes y preguntarle a los camareros, si es asidua seguramente ellos la conoceran — me dijo mi amigo, ayudandome para poder encontrar a la mujer que tan marcado me dejó, con solo una noche que pasamos juntos
Me quede pensando mientras miraba a mi socio, en que antes de marcharme aquel dia de la habitacion del hotel, me quedé por un momento en la puerta observándola por última vez, era una mujer bellísima, aún podía revivir en mi memoria cada centímetro de su piel y que toque con mis manos y mis labios, pero yo David O”Brien no se enamoraba me dije a mi mismo. Antes de salir de aquella habitación, moví mi cabeza negativamente ante la idea que por un momento se me pasó por la cabeza, ¿atarme a aquella mujer? pero no, ese no era yo, yo no me puedo enamorar de nadie, me intento convencer a mi mismo.







