Lucas paró su coche en la misma entrada del restaurante, dándole las llaves al aparcacoches y abriendo luego la puerta del copiloto para ayudarme a bajar del auto. Nada más entrar en el local, se acercó a nosotros un camarero saludando a Lucas, haciéndo que lo siguiéramos hasta una mesa, abriendo la silla Lucas para que me sentara, tapando después mis ojos con sus manos.
—- ¿Que pasa?¿Hay alguien que no quieres que vea? —- pregunte sonriendo.
—- No solo quiero que no digas nada y cierres bien