Regresamos a la casa abrazados, al entrar nos fuimos directamente al dormitorio besándonos con pasión y desesperación.
—-- ¿Quieres que prepare el jacuzzi? —- me pregunto, diciéndole yo que si que lo deseaba.
Mientras él ponía a llenar el jacuzzi se quitó la camisa, luego sus zapatos, y por último sus pantalones. Se introdujo a la bañera y yo una vez desnuda también me meti. David se sentó primero y luego me ayudó a sentarme sujetándome por la cadera.
Una vez que yo me senté encima de él, nos