Una semana pasó desde que Carlos me llevó a su casa, David en principio desapareció de mi vida, aunque Carlos no me quería decir nada sobre él, pero en parte me daba lo mismo, yo era feliz y estaba tranquila era lo único que me importaba, pues mi bebe estaba creciendo bien en mi vientre y ya no tuve más sustos, ni más disgustos. Mi amiga Aroa recibió una llamada esa semana de la Universidad de Nueva York, no estando muy contento Carlos cuando ella se lo comento, pues sabía que se iba a marchar