8 Mi Emma.
EMMA
— Odió ser anfitriona y lo sabes. —me quejo como un crio, pero es la verdad.
— Hoy no puedes hace otra cosa, no con tu mano así. —responde de forma cariñosa.
— Eres imposible, si la loca aparece hoy ¿y pide por ti que le digo?, "disculpe, pero está demasiado preocupado por mi mano, como para aparentar que le caes bien"
— Correcto.
— Repito eres imposible. — No me molesta atender a la gente, pero espero que la eterna enamorada de Noha no aparezca, últimamente me está sacando de quicio co